Del libro de C.S. Lewis Cómo orar. p. 83
En el libro de Cartas del Diablo a su sobrino, Lewis escribe, desde la perspectiva del demonio: «Las oraciones ofrecidas en tiempo de sequía son las que más le agradan. [...] Él no puede «tentar» a la virtud como nosotros al vicio. Él quiere que aprendan a andar, y debe, por tanto, retirar su mano; y solo con que de verdad exista en ellos la voluntad de andar, se siente complacido hasta pro sus tropezones».
Con la misma perspectiva escribe Lewis como si el demonio hablara (por ello aquí el "Enemigo" es Dios, porque el diablo es quien escribe) «Los cristianos describen al Enemigo como aquel «sin quien nada es fuerte». Y la Nada es muy fuerte: lo suficiente como para privarle a un hombre de sus mejores años, y no cometiendo dulces pecados, sino en una mortecina vacilación». Aquí se podría decir que Lewis advierte que no es suficiente no hacer el mal, por que ahí no hay nada, sino que es necesario hacer lo bueno». p86
Dice tambuén el diablo a su sobrino «No importa lo leves que puedan ser sus faltas, con tal de que su efecto acumulativo sea empujar al gombre lejos de la Luz y hacia el interior de la Nada. El asesinato no es mejor que la baraja, si la baraja es suficiente para lograr este fin.»
Otra del diablo a su sobrino: «La falsa espiritualidad debe estimularse siempre.» p. 88
También aquí Lewis advierte sobre los peligros de la oración que no es profunda, que cuando no ocurre algo «es una prueba más de que las oraciones de petición no sirven » y si ocurre lo que se pidió en una oración superficial se peude llegar a pensar que «hubiese ocurrido de cualquier forma» desestimando el poder verdadero de la oración. p. 89
en la misa forma: «las oraciones de los hombres de hoy son una de las incontables coordenadas con las que el Enemigo armoniza el tiempo que hará mañana». También aquí Lewis advierte sobre el peligro de orar con un pensamiento determinista donde todo está «dado desde el principio». p. 91
Dice también el diablo a su sobrino sobre el "suspense" y la ansiedad «nuestro trabajo es tenerles pensando qué les pasará» p. 93 «la verdadera resignación [virtud católica], al mismo tiempo, ante una docena de diferentes e hipotéticos destinos es casi imposible». p 94 «resula más fácil dominar el miedo cuando la mente del paciente es desviada de la cosa temida al temor mismo» p. 95 Lewis nos explica que el mal lo que desea es que no pensemos en Dios y sí en cualquier otra cosa. Sigue diciendo el diablo: «regla general: en todas las actividades del pensamiento que favorezcan nuestra causa, estimula al paciente a ser inconsciente de sí mismo y concretrarse en el objeto, pero en todas las actividades favorables al Enemigo haz que su mente se vuelva hacía sí mismo».
No hay comentarios.:
Publicar un comentario